SÍNTOMAS

¿CÓMO SABER SI SE TIENE

LA INFECCIÓN POR EL VIRUS DEL PAPILOMA?

Lo primero es acudir con al ginecólogo para la revisión anual
y que realice una citología. Si la citología tiene un resultado sospechoso de virus, aunque no haya síntomas de la enfermedad, es necesario continuar con seguimiento médico y las pruebas que el médico crea convenientes.

La infección del virus del papiloma humano es muy variada debido a que las manifestaciones clínicas de la infección pueden tener un amplio espectro de presentación y ser:

  • Lesiones clínicas (visibles).

  • Subclínicas (no visibles pero diag- nosticadas por algún método generalmente celular). 

  •  Latentes (donde la infección está presente, pero en estado inactivo).

¿QUÉ PUEDE PASAR SI SE TIENE

EL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO?

La infección por el virus del papiloma humano sigue un curso evolutivo. Se inicia siendo asintomática, manifestándose únicamente como hallazgo de la citología o de otras técnicas diagnosticas.

Puede ser una infección latente, cuando se diagnostica con una búsqueda intencionada al realizar una colposcopia o biopsia.

Pero cuando la infección da síntomas y es clínicamente visible, puede presentarse de formas variadas.

CONDILOMAS: 

La manifestación clínica más impactante son los condilomas acuminados o verrugas. Son lesiones visibles que pueden presentarse tanto en cérvix como en vagina, vulva, uretra, ano, pene, periné, laringe, piel.

Se observan como lesiones vegetantes proliferativas en forma de tumoraciones irregulares, algunas veces descritas como coliflores. Pueden ser del color de la piel, rosa o blanco, únicas o múltiples, blandas, de tamaño variable y confluentes.

CONDILOMAS EN PIEL: 

También conocido como verruga vulgar. Es más frecuentemente causada por los VPH 1, 2, 4 y 7. Suelen aparecer en la adolescencia o infancia, obtenido por contacto de persona a persona. Al igual que todas las infecciones por el virus del papiloma, puede ser una infección latente y presentarse como verruga semanas a meses después del contacto con la persona infectada. Es frecuente la desaparición de la verruga, aunque en los adultos suele ser más resistente y tardar años en que esto ocurra.

Las verrugas en la piel no se consideran una enfermedad que pueda desencadenar cáncer o que requiera tratamiento médico.

El tratamiento no es necesario a menos de que por estética se solicite, o que cause dolor o sean muy grandes. Consiste en fármacos tópicos y rara vez se requiere tratamiento quirúrgico.

CONDILOMATOSIS VAGINAL

Las lesiones que produce el virus del papiloma en vagina son similares a las del cérvix, ya que ambos provienen de los mismos tejidos embriológicos. Se diferencian de los condilomas de vulva porque la vagina tiene gran cantidad de glucógeno.

Se suelen asociar los condilomas en vulva y vagina, por lo que se deben buscar intencionadamente al diagnosticarse en cualquiera de ambas áreas. El diagnóstico en vagina se realiza con la visualización de las lesiones y la posterior confirmación en el microscopio. Sin embargo, suele ser más difícil el diagnóstico en la vagina, ya que es un órgano con abundantes rugosidades en la etapa reproductiva.

Los virus principalmente implicados en los condilomas vaginales son los 16 y 18. Al ser los virus de alto riesgo se deben vigilar rigurosamente, ya que si no se resuelve la infección de forma espontánea, puede evolucionar a una neoplasia intraepitelial vaginal o cáncer en la vagina.

CONDILOMAS EN VULVA

La vulva es el área de los genitales externos femeninos, por lo que la visualización de los condilomas suele ser muy accesible. Si las lesiones no remiten espontáneamente, pueden distorsionar considerablemente la anatomía del área y convertirse en lesiones dolorosas por la localización y la alta sensibilidad de la vulva, aunque esto depende de la cantidad y tamaño de los condilomas.

Los virus más frecuentemente relacionados con los condilomas en vulva son el 6, el 11 y 42. Aunque son virus de bajo riesgo, puede haber infecciones por varios tipos de virus. Es poco frecuente, pero también hay cáncer de vulva relacionado a la infección del VPH. Para evitar las neoplasias vulvares, se justifica el diagnóstico colposcópico y la confirmación patológica por medio de biopsias.

CONDILOMAS EN PENE

Aunque los condilomas suelen ser la causa para acudir al médico, los condilomas visibles no son la manifestación más frecuente de la infección por VPH, si no las infecciones subclínicas.

Los virus más frecuentemente involucrados en los condilomas de pene son el 6 y 11.

El diagnóstico de los condilomas en pene se realiza por visualización de las verrugas. Sin embargo, suelen coexistir con infección subclínica, por lo que es necesario realizar una penescopia y ocasionalmente la toma de citologías y biopsias para descartar procesos malignos.

El período de incubación varía de 3 semanas a 8 meses, por lo que las verrugas suelen aparecer a los 2 ó 3 meses posteriores a la infección. No se conoce la tasa de regresión espontánea de la infección. Las manifestaciones clínicas de la infección del VPH en pene son muy variadas. Pueden ser desde condilomas cutáneos, mucosos, gigantes, planos, hasta cáncer. Generalmente la localización de los condilomas es en áreas de roce durante la relación sexual, por lo tanto el frenillo, prepucio y glande son las zonas mas frecuentemente afectadas del pene. Se cree que los hombres no circuncidados son más propensos a la infección y transmisión del VPH.

CONDILOMAS EN ANO

La zona del canal anal, al igual que el cérvix, tiene una zona de transformación del epitelio, lo cual hace más susceptible a la infección por virus del papiloma humano y a la progresión de la infección del virus, tanto de alto como bajo grado.

Los condilomas son la manifestación clínica más frecuente de la infección. Pueden ocurrir a cualquier edad, sin embargo es más frecuente en adultos de 20 a 25 años. Los condilomas en ano tienen más predisposición en mujeres, ya sea por coito anal o por auto infección de la vulva al ano. En hombres homosexuales no hay predisposición por la edad y pueden presentarse en cualquier momento de la vida sexual activa.

CONDILOMAS EN EL EMBARAZO

Si los condilomas se diagnostican en el embarazo, debe considerarse el tamaño y la localización de los condilomas.

Es necesario valorar el tratamiento durante la gestación, ya que los condilomas de gran tamaño pueden relacionarse a problemas durante el parto al impedir el paso del feto por el canal de parto y las posibilidades de infección laríngea del recién nacido.

PAPILOMATOSIS LARÍNGEA JUVENIL

Es una enfermedad infecciosa de la mucosa laríngea que causa tumoraciones benignas. Generalmente afecta a niños o adultos jóvenes y aunque no hay evidencia del momento de la infección, se cree que ocurre en el momento del parto en mujeres con condilomatosis.

Puede presentarse a cualquier edad y en la edad adulta tiene mayor predilección por los varones.

Se han relacionado a esta infección aproximadamente 25 tipos de VPH. Los más frecuentes son los virus 6, 11, 30, 16 y 18, estos dos últimos con alto riesgo de malignizarse también en laringe.

La incidencia en Estados Unidos en niños de 2 a 4 años es de 4, 3 por cada 100.000 niños. El diagnóstico se hace cuando la persona afectada presenta dificultades para hablar, como disfonía o dificultad para respirar, y la visualización de los papilomas en la laringe, aunque también pueden encontrarse en la vía aérea y digestiva.

Los condilomas se visualizan por medio de un laringoscopio con el que se toma una biopsia, ya que el diagnóstico debe confirmarse con el microscopio.

Los condilomas son la manifestación clínica más frecuente de la infección por el virus del papiloma y puede afectar cualquier área de contacto sexual.

La papilomatosis laríngea puede transmitirse por contacto en el canal de parto, aunque puede aparecer a cualquier edad.

Los condilomas en el canal de parto pueden impedir el libre paso del feto y evitar que el parto sea natural.